Bienvenidos a una nueva entrega de Saludable-mente.

Hoy queremos explicaros qué es realmente la autoestima y qué se debe hacer para cuidarla y que esté siempre en sus niveles más óptimos.

Tal vez estés pasando por un mal momento, y es posible que tu autoestima se haya visto alterada. Si escuchas este podcast, tendrás más herramientas para gestionarla.

Para entender qué es la autoestima, se debe comenzar comprendiendo qué es el autoconcepto.

El autoconcepto es el propio sentido de identidad, es decir, lo que piensa una persona de sí misma como individuo.

A su vez, lo que piensa una persona como individuo, lo compone el ideal de sí mismo, es decir, sería lo que le gustaría ser. El autoconcepto implica por tanto, la percepción.

El autoconcepto está formado por las siguientes áreas:

  • Social (soy la…).
  • Académica/laboral (soy profesora, soy estudiante de…).
  • Familiar (soy hijo de, soy sobrina de…).
  • Corporal (soy alto, soy moreno, tengo la boca grande…).
  • Global (soy ciudadano).

Por su parte, Mc Kay y Fanning describieron 8 áreas para comprender el autoconcepto: Aspecto físico. Cómo se relaciona con los demás. Personalidad. Cómo le ven los demás. Rendimiento en estudios o trabajo. Ejecución de las tareas cotidianas. Funcionamiento mental. Sexualidad.

Entonces, ¿qué es la autoestima?

La autoestima está formada por la relación entre el autoconcepto y el ideal que se quiere conseguir.

Si el autoconcepto se adecúa al ideal, habrá más autoestima. Por el contrario si se ajusta menos, la autoestima será menor. Cuantas más áreas se encuentren afectadas, menos autoestima se tendrá.

A diferencia del autoconcepto, la autoestima indica valoración. Por otra parte, se concibe como la suma de un conjunto de juicios acerca del propio valor y competencia en diferentes dominios.

A consecuencia de los problemas y maneras de enfocar la vida y de las vivencias experimentadas durante la infancia, la autoestima es un proceso en el que los acontecimientos diarios tienen una gran influencia.

En ocasiones, la baja autoestima es considerada como precursora de trastornos psicológicos.

Es por ello, que la autoestima se puede trabajar a diario con todos nuestros actos, pero siempre ayudarán una serie de hábitos, como realizar ejercicio moderado, mantener una alimentación adecuada, poseer una rutina de sueño correcta o practicar distintos métodos de relajación.

Pero además hay algo muy importante, es necesario controlar los mensajes que generamos en nuestra mente. Estos pueden ser excesivamente adversos, y es posible que si ponemos el foco en todo lo negativo que nos ha sucedido impidan que pensemos con claridad.

Además, a largo plazo, influyen en nuestro autoconcepto y por lo tanto, en la autoestima de cada uno. Así que si estos pensamientos surgen, tenemos que cuestionar y rebatir sus mensajes negativos, y sustituirlos por otros más adaptativos.

Ahora, ya sabes lo que tienes que hacer para mejorar tu autoestima.

Una vez más, esperamos haberte sido de ayuda. ¡Hasta la próxima entrega!