Conmemorando el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo – 21 de mayo

Si tengo que elegir, de todo lo aprendido durante este largo periodo de confinamiento me quedo con la actitud y la respuesta de la gente. Su creatividad diaria en los balcones, el tono divertido en las redes, la imaginación puesta al servicio de lo colectivo para crear mascarillas, solidarizarse con los vecinos o reinventar lo ya inventado.

Somos arte, cultura, sociedad, y en estos tiempos difíciles la necesidad de expresar nuestros sentimientos y emociones se abre paso. Necesitamos comunicarnos cada uno a su modo, ya sea escribiendo, cantando, pintando o disfrazándonos. Hoy más que nunca queremos compartir experiencias, escuchar al de enfrente, debatir con nuestros hijos, en definitiva informar y estar informados. Partiendo de una información veraz y exhaustiva. Queremos conocer todo aquello que afecta a nuestras vidas, a nuestro entorno, pero sobre todo lo que atañe en estos momentos a nuestra salud.

Sin educación, sin cultura, sin información real seremos mucho más pobres. No hay razón para negar a nadie el conocimiento. No hay excusa para no fortalecer nuestras mentes en una época en la que la tecnología, en su lado más amable, nos señala el camino. Por ello, sean bienvenidas las iniciativas que como Información sin Fronteras aportan su voluntad y experiencia para fomentar este conocimiento. Y también, los días especiales que como el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, nos recuerdan que el otro, el “diferente”, el “extraño” también existe. También él tiene su creencia, su postura, su verdad. Intentando crecer y contribuir en el planeta en el que giramos todos. No lo olvidemos: él también forma parte de nosotros mismos.

Estamos pasando una experiencia única, seguramente inolvidable. Nos hemos entrenado en defender lo nuestro, lo colectivo, pero fijándonos también en el otro. Aprendiendo a ser más tolerantes, más solidarios, en definitiva más humanos. Todo el mundo dice que esta experiencia nos hará distintos, nos hará mejores… Esperemos que esta sensación no se diluya al atravesar de nuevo la puerta de nuestra casa camino de la ansiada normalidad.