• En España existen alrededor de  2,3 millones de personas dependientes que necesitan un cuidador.
  • El 85% de las personas cuidadoras son mujeres entre los 40 y los 64 años.
  • Hace falta reconocimiento legal para las personas cuidadoras por parte del Estado, apoyo financiero y acceso a cursos de formación.

En estos momentos, las personas dependientes de cuidadores, los necesitan más que nunca. Pero los cuidadores necesitan todavía más apoyo. 

Existen casos extremos como el de Elma, que cuida a un matrimonio de ancianos de 90 años en Teià, un pueblo del Maresme, Barcelona. Desde que inició la pandemia, Elma ha cumplido con su responsabilidad, pero esto la ha apartado.

“Me he quedado totalmente aislada”, explica Elma en una entrevista para El Español. “Están más nerviosos, duermen peor, y yo también. La última noche, solo cuatro horas, pero ¿qué voy a hacer? ¿Quién va a venir a ayudar? No hay nadie más que yo”.

Existen historias más amables como la del actor Miguel Ángel Muñoz, confinado con su tía bisabuela de 95 años. Miguel afirma que “estar con ella es un regalo del cielo” y ha creado una cuenta de Instagram con las historias que comparte con su “Tata”.

“Ya desde hace un tiempo hay personas que la cuidan y tomé la decisión de hablar con ellas para decirles que de momento se tomasen este mes de vacaciones y luego ya veríamos cómo lo hacíamos, que me iba a venir a vivir con ella”, comenta Miguel Ángel en una entrevista para Vanity Fair. 

Situación actual de las personas cuidadoras en España

En España, según datos de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG):

  • Existen alrededor de 2,3 millones de personas dependientes que requieren un cuidador.
  • 1 de cada 10 españoles presta cuidados al menos una vez a la semana a personas mayores o con problemas crónicos de salud.
  • 4 de 10 españoles destinan más de 20 horas semanales a la atención de esta población.

Lamentablemente, frente a este escenario, los recursos de apoyo para los cuidadores todavía no son proporcionales a la labor que realizan.

Cuidar siempre es un trabajo complejo porque necesitas empatía para entender a la persona cuidada y, a la vez, interaccionar con el resto de la familia y con los profesionales sanitarios y sociales. En muchos casos supone aislarse socialmente para dedicarse al cuidado y aguantar una tremenda sobrecarga física y emocional”, detalla la SEGG. 

La precariedad de las personas cuidadoras ha sido todavía más palpable durante la pandemia. “Da mucho miedo a lo que estamos expuestas, desprotegidas y solas, pero si lo dejamos, no tenemos derecho a nada, esa es la realidad”, lamenta Elma.

Retos en políticas públicas y legales para los cuidadores

De acuerdo con la SEGG urgen medidas y políticas que cubran tres frentes principales:

  • Reconocimiento legal por parte del Estado.
  • Apoyo financiero legalmente regulado.
  • Acceso a cursos de formación y atención apropiados.

En cuanto al tercer elemento, el “acceso a cursos de formación y atención apropiados”, InfoSF continúa cumpliendo su misión de formación. Ha creado cursos gratuitos para pacientes y cuidadores y familiares que abordan temas como la fibromialgia, el cómo buscar información fiable en Internet o el uso de medicamentos.

Además, ha compartido a través de sus contenidos la guía  «Cuidando al cuidador»  y la “Escala de Sobrecarga del cuidador«, que permite conocer cómo influye el cuidado de una persona en el cuidador.

Desde Información Sin Fronteras les recordamos a todas las personas cuidadoras: Nosotros les cuidamos, no están solos.