La transición demográfica está planteando retos cada vez mayores para la respuesta de los sistemas de salud a las necesidades de una población que está envejeciendo y que padece desigualdad económica.

Se estima que para 2030, al menos 5 mil millones de personas no podrán acceder a la atención médica básica. El crecimiento demográfico acelerado (la población mundial aumentará 2 mil millones para 2050) y las nuevas tendencias en los índices de envejecimiento, presentan desafíos para el cuidado de la salud.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la disminución de la fecundidad, la reducción de la proporción de la población joven y la esperanza de vida más larga, son factores de la transformación demográfica que plantean retos para la respuesta de los sistemas de salud a las necesidades de la población mundial.

Estados Unidos y América Latina, rumbo al envejecimiento

En la región de las Américas, por ejemplo, el número de personas con 65 años o más se ha duplicado desde 1995. La población envejecida ha cambiado de 62 millones a 116 millones en 2019. Esto ha provocado que las enfermedades no transmisibles sean responsables del 81% de la mortalidad.

Y en cuanto a acceso a servicios de salud, las brechas de capital en el gasto de bolsillo para la salud se han incrementado. En 2019, la cuarta parte más rica de la región gastaba aproximadamente el 10% de sus ingresos en atención médica, mientras que la cuarta parte más pobre gastaba alrededor del 40% de sus ingresos.

Europa: sobreenvejecimiento y cuidados sanitarios limitados

Según datos de la oficina de información estadística de la Unión Europea (EuroStat), se estima que el crecimiento de personas mayores de 65 años pasará de 101 millones (2018) a 149 millones en 2050, fundamentalmente en la franja de personas con edades entre los 75 y los 84 años de edad (se calcula que esta franja crecerá un 60,5%).

Esto deriva en costes considerables vinculados con una adecuada atención sanitaria y la intensificación del uso de los servicios sociales.

El reporte establece que, a diferencia del gasto sanitario, que en la mayor parte de los países de la UE se encuentra cubierto por los respectivos sistemas de protección social, los cuidados de larga duración tienen importantes consecuencias para la economía de las personas mayores, porque la responsabilidad de la financiación recaerá sobre ellas.

¿Cómo enfrentar los desafíos de salud en las próximas décadas?

Atención urgente: la década de acciones rumbo a 2030

La Organización Mundial de la Salud ha identificado las acciones fundamentales que se deben cumplir en la próxima década, entre las que destacan:

Detener enfermedades infecciosas.

Las enfermedades como el VIH, la tuberculosis, la hepatitis viral, la malaria, y las infecciones de transmisión sexual matarán aproximadamente a 4 millones de personas en 2020.

Mientras tanto, las enfermedades prevenibles por vacunación continúan matando, como el sarampión, que costó 140,000 vidas en 2019. Aunque la polio se ha llevado al borde de la erradicación, hubo 156 casos de poliovirus salvaje el año pasado, la mayor cantidad desde 2014.

Elevar la salud en el debate climático.

La crisis climática es una crisis de salud. La contaminación del aire mata a aproximadamente 7 millones de personas cada año, mientras que el cambio climático provoca eventos climáticos más extremos, exacerba la desnutrición y alimenta la propagación de enfermedades infecciosas como la malaria.

Brindar salud en conflictos y crisis.

La ya difícil tarea de contener brotes de enfermedades se hace más desafiante en países plagados de conflictos. En 2019 se registraron cerca de 1,000 ataques contra trabajadores de la salud y centros médicos en 11 países, dejando 193 empleados médicos muertos. A pesar de una vigilancia más estricta, muchos trabajadores de la salud siguen siendo vulnerables.

Hacer que la atención médica sea más justa.

Las personas en las naciones ricas pueden esperar vivir 18 años más que sus vecinos más pobres, y la riqueza también puede determinar el acceso a la atención médica dentro de los países y ciudades individuales.

Ampliar el acceso a los medicamentos.

Aunque muchos en el mundo dan por sentado el acceso a los medicamentos, los medicamentos y las vacunas no son una opción para casi un tercio de la población mundial. El desafío de ampliar el acceso a los medicamentos en áreas donde hay pocos, si es que hay alguno,  incluye combatir los productos médicos de calidad inferior e imitación. 

Prevenir epidemias.

Actualmente, se dedica más tiempo y recursos a reaccionar ante una nueva cepa de influenza o un brote de fiebre amarilla, en lugar de prepararse para brotes futuros. Pero no se trata de si se producirá un virus peligroso, sino cuándo.

Mensaje global: “Lograr el acceso universal a la atención médica básica

La OMS advierte que los países deben aumentar la inversión en atención de salud primaria en al menos 1% de su producto interno bruto (PIB). «Si queremos lograr la cobertura de salud universal y mejorar la vida de las personas, debemos tomarnos en serio la atención básica de salud«, dice el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

Los países que no están invirtiendo lo suficiente en atención médica podrían frenar el progreso global y hacer que 5 mil millones de personas no logren recibir atención médica básica en 2030, según la OMS.

Según el reporte, si los gobiernos optan por aumentar la inversión anual en atención médica a $200 mil millones dólares al año, pueden salvar hasta 60 millones de vidas en países de bajos y medios ingresos y aumentar la esperanza de vida en 3,7 años para 2030.